Autores: Ana María Garrido Arredondo, Vicente Marimón
Hoyos, Cristina López García
Milagros García Franco
HEMATOMA CALCIFICADO DE VASTO MEDIO: TRATAMIENTO
CONSERVADOR
Los hematomas intramusculares son una complicación
habitual tras un traumatismo directo. Pueden calcificarse secundariamente, sobre
todo los de gran tamaño. La clínica inicial suele ser alarmante con gran
impotencia funcional y posible afectación de articulaciones
vecinas.
Descripción del caso:
Varón de 19 años, deportista
habitual, que ingresa por gran tumefacción en muslo derecho de tres semanas de
evolución. Refiere un traumatismo directo (“rodillazo”) hace un mes jugando al
fútbol. Desde entonces presenta aumento progresivo de la inflamación y el edema,
con gran impotencia funcional.
En la exploración se aprecia un muslo
voluminoso, indurado, aumento de la temperatura local y signos de derrame
articular y rigidez en rodilla.
La radiografía muestra una
calcificación adyacente a la diáfisis femoral, y la ecografía un extenso
hematoma intramuscular, posteriormente confirmado por RMN, que afecta a vasto
medio distal.
Se trata inicialmente mediante frío local,
antiinflamatorios y reposo de la extremidad en extensión. A las tres semanas
presenta una gran mejoría clínica y funcional, con disminución importante del
derrame articular de la rodilla. Tras esta fase se inicia cinesiterapia
activo-asistida, isométricos y electroestimulación de cuadriceps. Una RMN a los
tres meses muestra una gran disminución del hematoma y resolución total del
derrame articular.
Actualmente está asintomático, con recuperación
completa de la fuerza motora y movilidad de la rodilla y ha reanudado su
actividad deportiva habitual.
Conclusiones:
Los traumatismos
musculares durante la práctica deportiva pueden originar hematomas de gran
tamaño, con clínica agresiva e importante repercusión funcional.
Una
actitud expectante y conservadora junto a un tratamiento rehabilitador
posterior, centrado sobre todo en el mantenimiento del recorrido articular, es
una opción terapéutica eficaz cuando se descarta el tratamiento
quirúrgico.